Córdoba

Estancias jesuíticas: el legado histórico y cultural en Córdoba para visitar en familia

El legado jesuítico impregna identidad a Córdoba, por ejemplo, mediante un conjunto de estancias que fueron construidas por la orden religiosa entre los siglos XVII y XVIII y forman parte del testimonio histórico y cultural.

Integran un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por Unesco en el año 2000.

Abarca la Manzana Jesuítica en la ciudad capital; y las estancias de Caroya, Jesús María, La Candelaria, Alta Gracia y Santa Catalina. Reúnen más de 400 años de historia de lo que sería la Argentina.

En 1599 la Compañía de Jesús se asentó en la ciudad de Córdoba. Desde entonces y hasta 1767 -cuando se produce su expulsión por Real Cédula de Carlos III de España- la Compañía de Jesús estableció un sistema espiritual-cultural, productivo y espacial único en la América Hispana.

Para llevar adelante su misión, los jesuitas necesitaban generar sus propios recursos. Encontraron el modo de conseguirlo mediante la adquisición y construcción de establecimientos agro-ganaderos en el interior del territorio cordobés. Las propiedades se convertirían en las estancias que hoy forman el Patrimonio Mundial.

Fueron seis estancias emplazadas en la zona serrana: Caroya (1616), Jesús María (1618), Santa Catalina (1622), Alta Gracia (1643), La Candelaria (1683) y San Ignacio (1725, de la que sólo quedan ruinas y UNESCO no la incluyó en el conjunto patrimonial).

Se pueden visitar teniendo en cuenta horarios y modalidades de cada una, accediendo a la información desde la web cultura.cba.gov.ar/

Para tomar nota:

Estancia Jesuítica La Candelaria: es la más extensa de las estancias, ubicada en las Sierras Grandes, en el departamento Cruz del Eje.

Las tierras originales pertenecían al capitán García de Vera y Mujica y fueron donadas por sus descendientes a la Compañía de Jesús en 1673. Los religiosos la transformaron en establecimiento de producción agropecuaria. Su nombre rinde homenaje a la Virgen de las Candelas.
Es un espacio donde paisaje, historia y espiritualidad se encuentran.
Viernes a domingos y feriados, de 11 a 17. Visitas guiadas: 11 y 16 horas.

Estancia Jesuítica de Caroya: fue la primera estancia organizada por la Compañía de Jesús, en 1616. Su arquitectura muestra rasgos de los siglos XVII a XIX. Alberga un museo pluritemático y un centro de interpretación. Por su valor histórico y arquitectónico, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Martes a domingos y feriados: de 10 a 18 horas.

Entrada general a ambas estancias: $1.000. Para menores de 16 años, estudiantes, jubilados y/o personas con discapacidad con credencial la entrada es gratuita todos los días. Grupo familiar hasta 6 personas: $2500.
Miércoles entrada gratuita para todo público.

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